¡Ojo con la moda, querido emprendedor!...

17.04.2019

¡Una opinión que no tiene por qué coincidir con la tuya!

Vivimos en una época que nos parece nueva, esa innovación, emprender de lo que ya existe y/o transformarlo, esas ganas aparentes de enseñarnos unos a otros una nueva forma de ver las cosas. ¡Quién nos lo iba a decir!

Ser distinto es muy difícil, hacer lo mismo es bien fácil y algunos parecen puras reproducciones hasta en los actos, no siempre de acciones sino de cómo los realizan. Crear, te lo digo yo, es excesivamente complejo. 

Manuel Ro

País de etiquetas para todo, porque sino parece que nos perdemos entre tanto bullicio de información, de aparentes novedades, adaptarnos a nombres en inglés, a veces con significado lingüístico y otras solo por esa supuesta creación a la que nos intenta enseñar y encaminar diciéndonos que este es el camino del futuro.

Para alguien como yo me llega a sorprender este bullicio de "lánzate" hasta el punto de la perplejidad.

Lo que últimamente me está costando mucho es apartar un pensamiento que insisto en él y en su razonamiento, que aplicable a muchos aspectos de la vida, profesional y personal, hoy en día es un gran trabajo anexo a ese camino en el que todos vamos casi de la mano. ¡Que no me tomen el pelo!

Nos bombardean a frases, a motivaciones de libros de los años 60 en los que los americanos fueron pioneros en las habilidades directivas, así se llamaban antes del estallido hispano, y no hace mucho, de la propagación de este "negocio", que en realidad, más que una industria, se ha convertido en un entretenimiento que tendrá su fin hasta que vuelva a sus orígenes bien valorados del que no se debió permitir lo que está ocurriendo.

Ese fin no lo pongo yo, lo hicieron al desvirtuar su puro fundamento, hacer mejor aquello que solo nosotros mismos podíamos conseguir, conseguirlo... mejorar. Evidentemente hablo de coaching, coach y sus variantes, no siempre acertadas y hasta demasiado "creativas".

Ganchillo, collages, pintarse unos a otros, manos arriba con señales identificadoras, tirarse flores y hasta revolcarse en el barro he llegado a ver.

¡¡¡ Conozco psicólogos y neurólogos que están yendo al psiquiatra por esto !!!

¡Pero esto no va sobre coaching ni de coachs, hoy no! Y que conste que yo no tengo "el papelito que te dice que lo eres", ni quiero serlo, y que, algunos que bien conozco, no lo hubiesen necesitado porque ya contaban con esa virtud sin él.

Coaching ¡Sí!, por supuesto, coachs que integran motivaciones para cambiar su estado anímico, entre otras fusiones, ¡claro que sí!, si estas dan resultado... gilipolleces pues como que no las trago. ¡El desconocimiento sumado a la situación de cada uno hace que cada vez "piquen más"!

Como en todo, los hay muy buenos y profesionales y, otros que se suman al carro, no siempre con buenas ruedas ni intenciones... ¡ahí lo dejo!

Separar "el grano entre el forraje" es lo que, con tanto bombardeo de datos y "conocimiento", hay que empezar a hacer y no dejar que te invadan la vida, así que debemos de protegerla mucho más y cuidar ese tiempo que ahí pasa sin darnos cuenta.

86.400 segundos tenemos cada día, no desperdicies ninguno... ¡Ni en sueños!

<<Prefiero los que me dicen haciendo que aquellos que me indican qué hacer sin hacerlo>>

Tener una empresa hoy día es fácil, conseguir que funcione y se mantenga en el tiempo, es otra cosa muy distinta.

Me es incomprensible que personas que nunca jamás han tenido una empresa, ¡nunca!, den clases de cómo gestionarla, cómo llevarla al "éxito" y hacerla crecer. Mucho menos esos de "he tenido miles de personas a mi cargo". Yo llegué a tener 120 empleados en mi S.L.U y terminé en la desesperación total de que pasase el tiempo lo más deprisa posible y perdí gran parte de mi vida. ¡Estos de "miles a mi cargo" como estarán?!

Cada vez que hago esta crítica la respuesta que me dan en la mayoría de las ocasiones es esta:

"Es que la empresa ya es en sí misma la que tengo y con la que doy estos cursos de empresa"

Me van a perdonar, pero esto más que tener una empresa es un medio de venta y ello no significa que estés capacitado para transmitir en unos cursos lecciones y sabiduría "real" de como son las cosas a pie de calle y su día a día.

Mi recomendación es siempre la misma:

1.- Pregunta primero cuantas empresas han creado.

2.- Si quebraron algunas de esas empresas y el por qué.

3.-Si las siguen teniendo en funcionamiento, consulta su crecimiento y desarrollo para conseguirlo y si tienen beneficios.

Estas preguntas son clave para saber si quien nos enseña tiene los suficientes "conocimientos reales" para hacerlo o solamente nos dará formación como punto de partida que dicta mucho, en la mayoría de las ocasiones, de la vida diaria. ¡Y cotéjalo, no lo olvides!

No entiendo muy bien cómo es posible que hayan supuestos visionarios, y que con eso que los autónomos y empresarios llamamos "tener las lentejas seguras", animen a que personas llamadas "emprendedoras" se arriesguen a montar su pequeña empresa y/o desarrollar su proyecto desde su asegurada posición, sea como funcionario, respaldado por una pareja sentimental, o bien, como profesor de una universidad, entre otras muchas. (Lo respeto pero no lo comparto de la forma que se hace y veo, que no es otra cosa que una "santa mentira".)

¡Cada vez que lo escucho me hierve la sangre!

Láncense, arriésguense, denlo todo en su proyecto, ahora o nunca... y demás motivaciones que se lanzan al aire como de costumbre por esos supuestos "gurús" del emprendimiento con la única finalidad de que les compres el curso de turno. Eso sí, ellos nunca han tenido ninguna empresa ni mucho menos se arriesgan a nada que perturbe su posición privilegiada.

Unos hablan de universos, de proverbios, de "dar" y "darse" a los demás, se ilustra con humanidades y conceptos variopintos para ser mejores personas, entre otras tantas mentiras que en petit comité, y te aseguro que te hablo con mucho criterio vivido y experimentado, no es más que otra artimaña de venta desde aquello que puede mover a muchos "futuros clientes".

¡No predican nunca dando ejemplo con sus lecciones, más bien son slogans!

Y esos "cazadores del talento", ¡¿quién les faculta para ello?! y, otra que se me viene a la cabeza, ¡¿quién les ha dicho que ellos lo tienen?!

Sinceramente, desde fracasos y fracasos y algún que otro "éxito" profesional y personal, resalto e insisto en la comillas, hay que llevar mucho cuidado con esta especie de moda que se ha creado en torno al emprendimiento.

Si alguien te dice que emprender es poner tu proyecto en marcha, de mi parte puedes decirle que eso es... ¡SIMPLEMENTE MENTIRA!

<<EMPRENDER ES CREAR>> Así de sencillo y de simple, no es necesario montar una empresa y/o desarrollar un proyecto para emprender.

Se ha mezclado la falta de trabajo, del bienestar económico que se requiere hoy día, las escasas oportunidades laborales, entre otras muchas parafernalias propicias como poderosas, con ese precipicio al que hay muchos bien sujetos y cobrando por ello, viendo cómo van cayendo por él uno tras otro como aliciente de una "industria formativa", que no lo es en absoluto, tal y como siguen haciendo las compañías aseguradoras, alimentando estas el miedo, y en el caso dirigido a los emprendedores, con ese "éxito" que vas a tener que te hará millonario. ¡Y si no millonario... feliz, que ya parece que hay que hacer un curso para serlo!

¡Otra mentira más que hay que soportar y cerrar los ojos!

¡Eso sí!...si a ti te sirve, es lo que cuenta.